El Ministerio de Producción de Mendoza formalizó la donación de cuatro tractores a la Municipalidad de Lavalle, en el marco de un proceso destinado a mantener el uso productivo y social de los bienes que pertenecían al ex Instituto de Desarrollo Rural (IDR).
La transferencia se concretó con la entrega de la documentación correspondiente y la firma de los instrumentos legales necesarios para completar la donación. La iniciativa se desarrolló junto al intendente de Lavalle, Edgardo González, y estableció que la maquinaria debía conservar su finalidad vinculada con el desarrollo productivo y social del departamento.
Los cuatro tractores permanecerán en Lavalle y serán utilizados bajo la modalidad de contratos de comodato. Este mecanismo permitirá que pequeños y medianos productores del departamento puedan acceder a la maquinaria para llevar adelante sus actividades y, de esta manera, fortalecer sus unidades productivas.
La medida se incorporó al proceso de liquidación ordenada de la Fundación Instituto de Desarrollo Rural (IDR). El objetivo de este procedimiento consistió en asegurar que los bienes que pertenecieron a la institución continuaran vinculados con el desarrollo del sector productivo de Mendoza.

En este contexto, desde el Ministerio de Producción ya se había formalizado la donación de 30 tractores, un camión, un galpón, tres autoelevadores e implementos agrícolas. Estos bienes fueron destinados a distintas entidades relacionadas con el sector productivo y cooperativo de la provincia.
La transferencia de la maquinaria a Lavalle formó parte de esta estrategia de reorganización patrimonial, que buscó preservar el destino de los bienes y evitar que perdieran su utilidad para la actividad rural.
De esta manera, el proceso permitió que los recursos que habían formado parte del patrimonio del ex IDR continuaran prestando servicios concretos a productores y organizaciones vinculadas con el sector agropecuario mendocino. En el caso de Lavalle, los cuatro tractores quedaron destinados a facilitar el acceso a maquinaria por parte de pequeños y medianos productores mediante un esquema de comodatos.
La continuidad del uso productivo de estos equipos apuntó así a sostener herramientas que pudieran ser utilizadas directamente en las actividades del departamento, manteniendo el objetivo social y productivo establecido en el marco de la transferencia.





