En el marco de la Expo EFI, el gobernador, Alfredo Cornejo, expuso sobre la situación económica del país y el rol de las provincias en un contexto de transformación productiva. Su intervención se dio en el panel “Economía real y transformación productiva: la mirada de las regiones”, donde compartió escenario con otros mandatarios provinciales.
Durante su exposición, Cornejo hizo hincapié en la necesidad de sostener la estabilidad macroeconómica como condición indispensable para el desarrollo. En ese sentido, sostuvo que el país atraviesa un proceso de cambio con avances, aunque aún insuficientes. Según planteó, sin un escenario de estabilidad, las herramientas de política económica de las provincias se ven limitadas.
El mandatario también remarcó la importancia de consolidar reglas de juego claras y el equilibrio fiscal como políticas de Estado. A su entender, estos factores son claves para generar previsibilidad y atraer inversiones de largo plazo, un punto que consideró pendiente en la Argentina.



Al referirse al contexto social, Cornejo interpretó que existe un respaldo al rumbo económico actual, incluso en un escenario complejo marcado por la caída del consumo y el empleo. Señaló que este acompañamiento refleja expectativas de consolidación del proceso en marcha.
En relación con la actividad productiva, advirtió que el crecimiento es desigual entre sectores, aunque valoró el cambio de paradigma económico. En ese marco, explicó que mientras algunas actividades muestran dinamismo, otras enfrentan dificultades propias de la transición.
Sobre la realidad de Mendoza, el gobernador destacó el crecimiento en turismo, con la apertura de nuevos hoteles y proyectos en desarrollo, así como la ampliación de infraestructura estratégica. También puso en valor el avance en sectores como la energía y la minería, con foco en el desarrollo de recursos no convencionales en Vaca Muerta y proyectos vinculados al cobre.
En cuanto al plano nacional, Cornejo expresó una visión favorable sobre las medidas económicas implementadas, aunque subrayó la necesidad de avanzar en una reforma fiscal integral. En ese sentido, planteó la revisión de impuestos considerados distorsivos y del sistema de coparticipación, al que cuestionó por generar incentivos desiguales entre provincias.
Asimismo, destacó el rol de la inversión privada como motor del crecimiento, pero advirtió que el Estado nacional aún tiene un papel relevante en materia de infraestructura. Según explicó, la falta de financiamiento limita la posibilidad de que el sector privado asuma completamente ese rol en el corto plazo.
En este contexto, señaló que Mendoza ha asumido mayores responsabilidades, financiando obras clave como rutas y líneas de transmisión eléctrica con recursos propios, en un escenario que definió como de transición.
Finalmente, Cornejo insistió en la importancia de mantener el rumbo económico, pero introduciendo ajustes graduales. Según expresó, retroceder implicaría perder avances logrados con esfuerzo social, por lo que consideró fundamental consolidar el proceso en marcha mediante mejoras continuas.



