El trabajo comunitario que Alejandrina Funes había delineado ya comenzó a tomar forma. La soberana vendimial presentó de manera oficial su propuesta social centrada en la Educación Sexual Integral (ESI) y el conocimiento del cuerpo humano, un proyecto que surge de su trayectoria académica y su experiencia en el ámbito sanitario. La iniciativa se implementará en residencias alternativas que alojan a preadolescentes y adolescentes en la provincia de Mendoza. La primera instancia se llevó a cabo en Godoy Cruz y las próximas etapas se desarrollarán en Malargüe y General Alvear.
Estudiante de la Licenciatura en Obstetricia, Funes explicó que la idea nació durante su participación en un centro de salud. Allí trabajó con grupos de adolescentes y descubrió cómo la cercanía generacional facilita la confianza, habilita preguntas sin vergüenza y permite abordar información sensible desde un enfoque accesible y empático.
“La corta diferencia de edad que tuve con un grupo de adolescentes en un centro de salud generó un círculo de confianza muy enriquecedor. Ellos sentían que podían preguntar sin vergüenza y ese intercambio me marcó muchísimo. Me di cuenta de la necesidad que existe de hablar de estos temas con naturalidad”, recordó.
Un proyecto territorial con enfoque comunitario
La propuesta está dirigida a adolescentes que viven en residencias alternativas, en espacios organizados por género según el funcionamiento institucional. En estos encuentros, la reina nacional de la Vendimia, junto a equipos técnicos, brindará charlas sobre ESI, autocuidado y salud sexual y reproductiva. Las actividades se complementarán con instancias de diálogo y momentos compartidos en un ambiente distendido.
El programa cuenta con el respaldo del Concejo de Juventudes, dependiente del Ministerio de Educación, Cultura, Infancias y la Dirección General de Escuelas (DGE), organismo que desarrolla iniciativas comunitarias orientadas al acompañamiento integral de jóvenes.
“Mis expectativas son muy altas. Ellos son el futuro y creo que, acercando educación sexual integral, podemos prevenir muchas situaciones y brindar herramientas de cuidado. El trabajo con juventudes potencia el alcance territorial y nos permite llegar a lugares donde, sola, no podría llegar”, destacó Funes.
Articulación con familias y la comunidad
Aunque el foco principal está puesto en adolescentes, el proyecto también contempla la participación de familias, tutores y referentes afectivos. La intención es generar espacios de conversación que puedan derribar prejuicios y acompañar los procesos de aprendizaje de manera conjunta.
“Sabemos que las familias también tienen dudas y es importante incluirlas. Usamos un lenguaje cercano, claro e integrador. Las experiencias previas con juventudes mostraron que el diálogo abierto genera muy buena recepción”, agregó.
El rol social de las reinas de la Vendimia
Funes subrayó la relevancia del costado social que acompaña a los proyectos de las reinas y virreinas de la Vendimia, así como el respaldo que reciben desde el Estado provincial para concretarlos.
“Hoy tenemos más visibilidad, y eso es muy valioso. La gente ve en las redes que los proyectos se cumplen y eso genera confianza. Es muy importante el proyecto social que nos permite desarrollar la Subsecretaría de Cultura y la Provincia de Mendoza, porque nos da herramientas para abarcar lo social y lo cultural de una manera concreta. En mi caso, que el proyecto está vinculado a la salud, poder recorrer la provincia me permite llegar a lugares donde sola no llegaría. Eso es lo que más me entusiasma”, afirmó.




