Guaymallén contará con su propia “guardería de olivos”, un espacio destinado al rescate, preservación y reimplantación de ejemplares centenarios que estaban en riesgo de ser erradicados. El intendente Marcos Calvente firmó un convenio de colaboración mutua entre la Municipalidad de Guaymallén y la Fundación La Guardería de los Olivos, presidida por Gabriel Guardia. En el marco de este acuerdo, ya se trasplantaron olivos que iban a ser removidos para la construcción de un barrio.

En un predio ubicado sobre el Acceso Este, en la intersección de Chambuleyron y 25 de Mayo, la Municipalidad de Guaymallén avanza en la creación de un monte de olivos rescatados junto a la Fundación Guardería de los Olivos. El objetivo central del proyecto es conservar olivos centenarios que se encuentran en situación de erradicación o corte, al estar emplazados en terrenos que antiguamente fueron fincas y que hoy están destinados a desarrollos inmobiliarios u otros usos. Estos ejemplares serán replantados en terrenos y espacios públicos del departamento para conformar la futura “Guardería de olivos de Guaymallén”.
La Fundación Guardería de los Olivos, encabezada por Gabriel Guardia, es un emprendimiento de carácter familiar que no solo se dedica al rescate y cuidado de estos árboles, sino que también produce un aceite de oliva con alto contenido de polifenoles. Este aceite, elaborado a partir de la variedad Arauco —propia y exclusiva de la región— posee características especiales que cumplen una función relevante en la dieta de personas con Trastorno del Espectro Autista (TEA), contribuyendo a mejoras significativas en su calidad de vida.
A través del convenio firmado, el municipio y la fundación acordaron trabajar de manera conjunta en la reimplantación de olivos que deban ser erradicados y en la conformación de montes que luego serán cosechados por la Guardería de los Olivos para la elaboración de aceites. Además, parte de esa producción será destinada a personas del departamento de Guaymallén que presentan TEA.

Los primeros árboles trasladados provienen de la ex finca Ganum-Badano, ubicada en el distrito El Bermejo. En ese predio se encontraban 55 olivos en estado de abandono que iban a ser removidos para dar paso a la construcción de un barrio del Instituto Provincial de la Vivienda (IPV). De ese total, la mitad ya fue reubicada en el terreno de Chambuleyron y 25 de Mayo, mientras que el resto será trasladado en los próximos días.
Durante el acto de firma del convenio, Gabriel Guardia destacó el compromiso de los empleados y funcionarios municipales que participaron en las tareas de erradicación, traslado y acondicionamiento del terreno para la posterior replantación. “La gente estuvo trabajando acá de una forma espectacular, con alegría y ganas de rescatar los árboles. Esos tipos van a venir con su familia y van a decir: ‘yo con la máquina saqué este olivo’”, expresó.
El reconocido enólogo y productor de aceite de oliva también valoró el respaldo del intendente Calvente. Señaló que es la primera vez que una autoridad con posibilidades concretas decide acompañar el proyecto y remarcó la importancia de dar el primer paso para fortalecer la olivicultura.

En ese sentido, Guardia recordó el pasado productivo de Mendoza y la historia de los olivos rescatados. Rememoró que, cuando la provincia era la principal productora del país y contaba con unas 20.000 hectáreas de olivos, la cosecha familiar se extendía durante meses. También señaló que una de las fincas de las que recibían frutos era la de Ganum, de donde provienen los ejemplares centenarios recuperados, plantados hace alrededor de 100 años, en una época en la que Mendoza y el país atravesaban un contexto histórico muy distinto.
Por su parte, el intendente Marcos Calvente agradeció el reconocimiento a los trabajadores municipales y destacó que este tipo de gestos fortalecen a los equipos de trabajo. Además, remarcó que esta será la primera guardería de olivos del departamento, aunque no la única, ya que la intención es ampliar esta política de preservación del patrimonio natural y ambiental.
Calvente subrayó que muchos de estos árboles centenarios son verdaderos guardianes de la historia productiva y cultural de Mendoza. En ese marco, puso en valor la articulación entre el Estado municipal y el sector privado, destacando que se trata de un ejemplo de un Estado moderno que trabaja junto a un privado comprometido con valores y responsabilidad social, logrando una de las mejores expresiones de la interacción público-privada.
Finalmente, el jefe comunal explicó el objetivo de fondo de esta colaboración. Señaló que se busca preservar un patrimonio natural ambiental y, al mismo tiempo, agregar valor y conocimiento a la actividad productiva. Destacó que el equipo de la fundación ha logrado identificar las propiedades especiales de un aceite de oliva alto en polifenoles, útil para tratar afecciones de salud específicas y delicadas. En ese sentido, manifestó su intención de que el municipio pueda capitalizar ese conocimiento y producir aceite de oliva de excelente calidad para ponerlo a disposición de las familias del departamento que lo necesiten.

El emprendimiento de la fundación
La Guardería de los Olivos se dedica a recuperar olivos centenarios abandonados o destinados a la tala, brindarles un nuevo espacio, cuidarlos y cosechar sus aceitunas para la elaboración de aceite. De esta manera nació el proyecto, que combina tradición, innovación y sustentabilidad.
Se trata de una iniciativa sustentable de recuperación de olivos centenarios que transforma el paisaje, protege la biodiversidad y permite la producción de aceite de oliva virgen extra a partir de árboles rescatados. El proyecto es liderado por Gabriel Guardia, enólogo y fundador de la Guardería de los Olivos, referente de la olivicultura mendocina con más de 30 años de trayectoria.
El producto obtenido en cada cosecha es un blend único, elaborado exclusivamente con aceitunas verdes de plantas centenarias recuperadas de la tala, con el objetivo de preservar su historia y darles una nueva vida. Este aceite se caracteriza por un perfil intenso, amargo y picante, resultado de una cosecha temprana que potencia su carácter y sus propiedades antioxidantes.




