El Víctor Antonio Legrotaglie volverá a ser el punto de partida. Esta tarde, desde las 18, el plantel profesional de Gimnasia y Esgrima retomará los entrenamientos para dar inicio formal a la preparación de la temporada, en un contexto especial: el regreso a la máxima categoría tras una campaña inolvidable.
El ascenso quedó atrás, pero la planificación nunca se detuvo. La pretemporada del Lobo ha tenido momentos de trabajo intermitente, producto de la transición entre categorías, aunque ahora el cuerpo técnico podrá desarrollar un plan integral con objetivos claros y fechas definidas. Ariel Broggi, uno de los grandes responsables del logro deportivo, remodeló el plantel y espera por más incorporaciones en un mercado de pases que avanza con cautela en todo el fútbol argentino.
Pretemporada en Mendoza y Buenos Aires
El primer tramo de la preparación se realizará en la provincia, aprovechando las instalaciones del club y el conocimiento del entorno. Sin embargo, la parte más exigente del trabajo físico y futbolístico tendrá lugar en Buenos Aires, adonde Gimnasia viajará el 7 de enero. La delegación permanecerá allí hasta el 17 de enero, período en el que disputará varios encuentros amistosos.
Por el momento, el único partido de preparación confirmado es frente a Tigre, aunque no se descarta sumar otros rivales de Primera para llegar con ritmo competitivo al debut oficial. Estos encuentros servirán para ajustar el funcionamiento, probar variantes tácticas y comenzar a delinear el once ideal para el estreno.
Refuerzos confirmados y un plantel en construcción
En cuanto al mercado de pases, hasta ahora Gimnasia y Esgrima sumó dos refuerzos, ambos defensores, una zona que el cuerpo técnico consideró prioritaria. El primero es Luciano Paredes, proveniente de Deportivo Maipú, un jugador que conoce el fútbol mendocino y llega para aportar solidez y experiencia. El segundo es Juan José Franco, quien arriba desde Instituto de Córdoba con rodaje en el fútbol profesional.
Además, el club concretó la compra de los pases de Lencioni y Saavedra, futbolistas que pasan a ser propiedad de la institución y se integran de lleno al proyecto deportivo para Primera División. Estas operaciones reflejan una decisión clara de la dirigencia: sostener una base y apostar por la continuidad.
En paralelo, son varios los jugadores que no seguirán en el plantel, por lo que la cantidad de bajas supera, por ahora, a la de incorporaciones. Esto explica la expectativa que existe en torno a los próximos movimientos del mercado.
Entre los nombres que aparecen en el radar de Gimnasia se mencionan el delantero de la Reserva de Boca Juniors Valentín Simoni, actual goleador del equipo xeneize; el arquero de Sportivo Belgrano, Santiago Roggero; y el atacante de Sarmiento de Junín, Santiago Rodríguez. Si bien no hay confirmaciones oficiales, la dirigencia trabaja para reforzar puestos clave antes del inicio del torneo.
El debut en Primera y la Copa Argentina
El calendario ya ofrece una fecha marcada en rojo. El jueves 22 de enero, desde las 22, Gimnasia y Esgrima hará su debut en la Primera División en condición de visitante. El rival será Central Córdoba de Santiago del Estero, en el moderno estadio Madre de Ciudades, un escenario exigente para comenzar el camino en la elite.
Será un partido cargado de simbolismo: el regreso del Lobo mendocino a la máxima categoría, con la ilusión intacta y el objetivo de ser competitivo desde el primer minuto.
Además, Gimnasia también tendrá acción en la Copa Argentina, donde enfrentará a Gimnasia y Tiro de Salta en los 32avos de final, en un cruce que promete intensidad y que representará otra oportunidad para seguir creciendo como equipo.
Ilusión renovada en el Parque
Con refuerzos en camino, una pretemporada exigente y el respaldo de su gente, Gimnasia y Esgrima comienza a escribir un nuevo capítulo en su historia. El desafío es grande, pero el Lobo ya demostró que está preparado para competir.
La pelota volverá a rodar y Mendoza volverá a tener a uno de sus grandes protagonistas en Primera División.




