La votación, considerada por muchos como un punto de inflexión, habilita formalmente el desarrollo del emprendimiento ubicado en la Estancia El Yalguaraz, en la zona de Uspallata, departamento de Las Heras. La iniciativa plantea la extracción de cobre mediante un proceso de flotación, en un yacimiento que vuelve al centro de la escena luego de más de una década de debates, idas y vueltas administrativas y controversias ambientales.
Una inversión millonaria y el regreso de un viejo proyecto
Con este aval legislativo, el emprendimiento impulsado por Zonda Metals GmBH, de origen suizo, en sociedad con el Grupo Alberdi de Argentina, queda en condiciones de avanzar hacia su etapa operativa. La inversión prevista asciende a 560 millones de dólares, un monto que el sector empresarial considera clave para revitalizar la minería metalífera en la provincia y diversificar la matriz productiva mendocina.
El proyecto San Jorge había sido presentado por primera vez hace más de 15 años, pero la falta de consenso político y las tensiones vinculadas a la Ley 7722 lo mantuvieron paralizado. La aprobación de la DIA marca, por primera vez desde entonces, un cambio concreto en la relación entre el Estado provincial y la actividad minera.
Un antes y un después para la minería mendocina
Para el Gobierno, la ratificación legislativa abre una nueva era para la minería en Mendoza. Funcionarios y legisladores que acompañaron la iniciativa sostienen que el proyecto cumple con los estándares ambientales exigidos y que permitirá generar empleo, infraestructura y divisas en un contexto económico desafiante.
El proceso de votación, que se extendió durante varias horas, estuvo atravesado por manifestaciones, controles de seguridad y un esquema especial dispuesto alrededor de la Legislatura. La sesión terminó convirtiéndose en un símbolo del nuevo escenario que se abre para el sector, después de años de parálisis y disputas.
Lo que viene
Con la DIA aprobada, los próximos pasos incluyen el inicio de los trabajos de infraestructura en la zona, la puesta en marcha de los sistemas técnicos para la explotación y la supervisión permanente de los organismos de control ambiental. Tanto el Gobierno como las empresas involucradas aseguran que el proyecto se desarrollará bajo protocolos estrictos, mientras que sectores críticos anticipan que mantendrán la vigilancia social sobre cada etapa.
Lo cierto es que la aprobación de San Jorge no solo habilita la explotación de un yacimiento: redefine el mapa de la minería en Mendoza y abre una discusión más amplia sobre el modelo productivo que la provincia busca para los próximos años.
Protestas y fuerte operativo de seguridad alrededor de la Legislatura
Mientras los senadores discutían el proyecto puertas adentro, en las calles del centro mendocino se vivía una jornada cargada de movilización y expectativa. Miles de manifestantes se concentraron en rechazo a la aprobación del emprendimiento minero, en un contexto de alta sensibilidad social alrededor de la defensa del agua y el impacto ambiental.
El Ministerio de Seguridad y Justicia, junto a la Municipalidad de la Ciudad de Mendoza, dispuso que las protestas se reunieran en Plaza Independencia, con el objetivo de evitar cortes de tránsito y reducir el riesgo de incidentes en los alrededores inmediatos de la Legislatura. Aun así, el operativo incluyó un fuerte despliegue policial en toda la zona céntrica.
Las organizaciones sociales, políticas y asambleas ambientalistas que desde hace años cuestionan el avance de la minería en Mendoza se movilizaron en caravanas desde Uspallata, epicentro del proyecto, y también desde el Valle de Uco, sumando columnas que confluyeron frente al edificio legislativo. Los manifestantes denunciaron que la aprobación constituye un retroceso en materia ambiental y reiteraron que la Ley 7722 debe mantenerse como garantía de protección de los recursos hídricos.




