El gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo, participó en las XV Jornadas Iberoamericanas de Financiación Local, donde expuso sobre el modelo de administración provincial y los desafíos que enfrenta el país en materia de federalismo fiscal. Durante su intervención, defendió las reformas aplicadas en Mendoza para mejorar el funcionamiento del Estado, destacó la reducción del gasto público real en los últimos diez años y reclamó una transformación integral del sistema tributario y de la distribución de los recursos entre la Nación, las provincias y los municipios.
La exposición tuvo lugar en el panel político denominado “Financiación local y desarrollo económico en Argentina”, que reunió a representantes de distintos niveles de gobierno. Allí, el mandatario mendocino repasó las medidas implementadas en la provincia para mejorar la eficiencia de la administración pública y sostuvo que cualquier modificación del esquema fiscal debe contemplar tanto los ingresos como las responsabilidades que tiene cada jurisdicción.
Las jornadas fueron organizadas por la Asociación Iberoamericana de Financiación Local (AIFIL), junto con la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) y la División de Gestión Fiscal del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). El encuentro convocó a gobernadores, funcionarios, investigadores y especialistas con el propósito de analizar los desafíos del federalismo fiscal, las fuentes de financiamiento de los gobiernos subnacionales y las políticas que pueden favorecer el crecimiento económico de cada territorio.
Además de Cornejo, integraron el panel el jefe de Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Jorge Macri; el ministro de Economía de Santa Fe, Pablo Olivares; y el secretario de Política Económica de la Nación, José Luis Daza. La moderación estuvo a cargo de Carola Pessino, rectora de la Universidad del CEMA.
Entre los principales temas del intercambio figuraron los vínculos fiscales entre los distintos niveles del Estado, los recursos disponibles para cumplir con las obligaciones de cada jurisdicción y la importancia de evaluar cómo se utilizan los fondos públicos.


La experiencia de Mendoza en eficiencia estatal
Al presentar los resultados de la administración mendocina, Cornejo puso el acento en la evolución del gasto público durante la última década y en los cambios realizados para sostener los servicios estatales con una menor cantidad de recursos.
“En diez años y algunos meses, este programa tiene 20 por ciento menos de gasto público real, obviamente no nominal, y con un mejor estándar de servicios públicos”, afirmó el Gobernador.
También aportó datos sobre la composición del presupuesto provincial. Según explicó, la proporción destinada a recursos humanos pasó del 52% al 42%, mientras que la inversión en infraestructura y capital llegó al 13% durante este año.
Al trasladar el análisis al contexto nacional, consideró que la discusión sobre el tamaño del Estado y su capacidad para administrar los recursos debe continuar tanto en el Gobierno nacional como en las provincias. En ese sentido, sostuvo que Argentina todavía presenta niveles elevados de gasto público y que resulta necesario avanzar en una reducción acompañada por medidas que permitan mejorar su eficiencia.
Para el mandatario, la situación fiscal no puede corregirse únicamente mediante modificaciones tributarias, sino que también requiere una disminución sostenida de las erogaciones estatales.
En otro tramo de su presentación, Cornejo recordó las responsabilidades que tienen los gobiernos provinciales en áreas fundamentales como educación, salud, seguridad, transporte público y administración de justicia. Sobre este último punto, destacó especialmente la incidencia de la Justicia provincial en el desarrollo de las actividades económicas, debido a que allí se resuelven numerosos conflictos civiles, laborales y vinculados con contratos.
Como parte de las políticas aplicadas en Mendoza, mencionó las modificaciones realizadas en los códigos de procedimientos civiles, penales, contravencionales y laborales. Esas reformas permitieron avanzar hacia un sistema de justicia oral y, de acuerdo con los números que presentó, reducir considerablemente la cantidad de personal necesario para su funcionamiento.
“Estos cambios hicieron posible reducir de más de 4.000 a unos 2.000 los empleados necesarios para el funcionamiento de la administración de justicia provincial”, explicó.
La educación también ocupó un lugar dentro del repaso de las transformaciones provinciales. Cornejo se refirió a las medidas destinadas a administrar mejor los recursos del sistema educativo y garantizar una mayor presencialidad de los docentes en las aulas.
En particular, defendió el Ítem Aula como un instrumento para disminuir las distorsiones generadas por el ausentismo docente y asegurar el dictado de clases.
“Nosotros en educación hicimos el Ítem Aula y nos redujo sustantivamente el ausentismo docente. Las provincias tienen alrededor de cuatro docentes por aula; tres, algunas. Nosotros estamos en un número muy bajo después de tener el Ítem Aula, que fue judicializado, estamos firmes y seguimos aplicándolo”, manifestó.
Además, cuestionó las iniciativas políticas que proponen eliminar este mecanismo y sostuvo que su implementación está relacionada con el presentismo y la necesidad de garantizar que los estudiantes tengan clases.


Reforma fiscal integral y cambios en la coparticipación federal
Uno de los principales planteos de Cornejo durante las jornadas estuvo relacionado con la necesidad de modificar de manera integral el sistema fiscal argentino. El Gobernador consideró que una reforma de estas características debe contemplar cómo se recaudan y distribuyen los recursos, pero también las obligaciones que corresponden a cada nivel de gobierno.
En ese marco, cuestionó determinados tributos por los efectos que generan sobre la actividad económica. Entre ellos mencionó Ingresos Brutos, los impuestos a los combustibles y los gravámenes aplicados a los débitos y créditos bancarios.
Para el mandatario, la revisión de esos impuestos debe formar parte de un programa más amplio que permita modificar la estructura tributaria sin comprometer los recursos que necesitan las provincias para cumplir con sus funciones.
Al referirse a este escenario, sostuvo que “no hay otras chances que seguir bajando gastos públicos sostenidamente y modificaciones fiscales impositivas sin la reforma fiscal integral”.
Cornejo hizo especial hincapié en que los cambios tributarios no pueden limitarse a exigirles a las provincias que reduzcan determinados impuestos sin establecer previamente cómo se compensarán esos ingresos.
“Esta reforma, sin duda, tiene una parte impositiva que es clave. El tema de Ingresos Brutos es relevante, pero tiene que ser integral. No puede tratarse de presionar a las provincias, ni en la opinión pública, sino que tiene que haber un plan detrás de sustitución de un ingreso por el otro”, señaló.
Como antecedente de estos intentos de transformación, recordó el Pacto Fiscal firmado en 2017, que buscó introducir modificaciones en la estructura impositiva. Según su repaso, ese proceso quedó interrumpido en 2020, durante la presidencia de Alberto Fernández.
En su evaluación, el contexto político actual presenta una oportunidad para recuperar aquella discusión y alcanzar entendimientos que permitan resolver los problemas estructurales del esquema tributario.
Otro de los puntos centrales de su exposición fue el Régimen de Coparticipación Federal. Cornejo cuestionó el funcionamiento del sistema vigente y consideró que no consiguió cumplir con los objetivos de distribución que justificaron su creación.
También advirtió que el esquema genera incentivos que pueden desalentar el crecimiento de la actividad privada en determinadas provincias, al mantener diferencias económicas entre los distritos que reciben recursos.
“La provincia que es pobre sigue siendo pobre y la provincia que es un poco más rica sigue siendo un poco más rica”, expresó.
En relación con este planteo, recordó que Mendoza presentó su propuesta ante el Consejo de Mayo, espacio en el que participó en representación de los gobernadores. Allí, según explicó, la Provincia defendió la necesidad de revisar conjuntamente la distribución de los fondos y las responsabilidades que corresponden a la Nación, las provincias y los municipios.
El mandatario también consideró que las discusiones impulsadas desde el Gobierno nacional pueden servir como punto de partida para avanzar en las modificaciones pendientes. En ese sentido, hizo referencia a las iniciativas del presidente Javier Milei y llamó a aprovechar el escenario para abordar los problemas fiscales.
“Creo que hay un paraguas que ha abierto el presidente Milei con todas estas discusiones. Creo que hay que aprovecharlas, porque si no resolvemos este problema fiscal, no va a funcionar”, afirmó.


Estabilidad económica y acuerdos políticos para atraer inversiones
Cornejo vinculó la transformación del sistema fiscal con la necesidad de construir condiciones económicas que permitan sostener el crecimiento y generar confianza entre quienes deciden invertir en el país.
Para el Gobernador, la estabilidad macroeconómica y la existencia de acuerdos políticos amplios resultan fundamentales para reducir el riesgo país y ofrecer previsibilidad a largo plazo.
Durante su intervención, comparó diferentes experiencias internacionales y mencionó el proceso de transformación económica de Chile. Señaló que algunos países que lograron implementar cambios fiscales profundos atravesaron contextos políticos muy distintos, aunque destacó que también es posible impulsar reformas estructurales dentro de un sistema democrático.
Como referencia, volvió a mencionar la experiencia de Mendoza y la reducción del gasto público conseguida por la administración provincial.
“Bajar del 37 por ciento de gasto público al 20 por ciento es una democracia. Yo soy optimista de que hay un clima como para conversar esas cosas en democracia”, sostuvo.
También consideró que los resultados de las elecciones de 2025 generaron un contexto favorable para retomar las conversaciones sobre las reformas pendientes. Sin embargo, atribuyó al Gobierno nacional la responsabilidad principal de promover los cambios fiscales y construir los consensos necesarios para concretarlos.
En ese sentido, advirtió sobre la importancia de que los acuerdos trasciendan a los dirigentes que ocupan circunstancialmente los cargos de gobierno.
“La Argentina no va a bajar su riesgo país sustantivamente si no tiene un gran acuerdo de estas reformas. No puede depender de una persona”, remarcó.
Al profundizar la comparación con Chile, sostuvo que la falta de estabilidad macroeconómica de Argentina condicionó las posibilidades de expansión de Mendoza. Según explicó, la Provincia cuenta con una orientación de gestión definida y busca sostener sus políticas públicas independientemente de los cambios institucionales y políticos.
También hizo referencia a las limitaciones que establece el sistema provincial respecto de la reelección del Gobernador y planteó que la continuidad de las políticas debe permitir mantener el rumbo de la administración.
“Estoy seguro de que Mendoza hubiese crecido más que Neuquén si hubiésemos tenido la estabilidad macro de Chile, pero no la tuvimos. Estuvimos en un país que tuvo mucho desorden y que todavía lo tiene”, expresó.


La informalidad económica y la ampliación de la base tributaria
Hacia el final de su exposición, Cornejo incorporó otro aspecto de la discusión fiscal: la necesidad de reducir el trabajo y la actividad económica informal para ampliar la cantidad de contribuyentes y fortalecer la recaudación.
El Gobernador mencionó las dificultades que atraviesan algunos sectores productivos y comerciales, entre ellos la gastronomía, donde la reducción de los márgenes de rentabilidad puede generar mayores incentivos para operar fuera de los circuitos formales.
Frente a esta situación, planteó que es necesario establecer condiciones que faciliten la incorporación de actividades a la economía registrada. En ese contexto, consideró que los mecanismos de regularización pueden contribuir a ampliar la base tributaria y reducir la informalidad.
“Me parece que, en la medida que vayamos hacia eso, hay muchas cosas para hacer. En ese sentido, creo que no hay que ruborizarse con los blanqueos de la economía; al contrario, cada vez creo que tenemos que ir hacia allí”, concluyó.


La calidad del gasto público, otro eje de las jornadas
Durante el panel, Carola Pessino, rectora de la Universidad del CEMA y responsable de moderar el intercambio, introdujo el debate sobre la calidad del gasto público.
Su planteo estuvo orientado a diferenciar el volumen de recursos que utilizan los distintos niveles de gobierno de los resultados que consiguen a partir de esa inversión. En ese sentido, remarcó que el análisis de las finanzas públicas debe considerar no solamente cuánto se gasta, sino también cómo se distribuyen y administran los fondos para responder a las necesidades de la población.
Pessino explicó que investigaciones desarrolladas desde el Banco Interamericano de Desarrollo identificaron que un gasto público elevado puede incluso convertirse en un obstáculo para el crecimiento económico, especialmente cuando existen dificultades de gobernanza y problemas de eficiencia en las administraciones.
Entre los factores señalados mencionó la concentración de los presupuestos en gastos corrientes, como salarios y jubilaciones, en detrimento de las inversiones destinadas al capital físico y humano.
Asimismo, destacó la necesidad de fortalecer la inversión en capital humano, particularmente en educación. Sobre este punto, advirtió acerca de las dificultades que enfrenta América Latina en materia de calidad de los aprendizajes y resultados educativos.


Las XV Jornadas Iberoamericanas de Financiación Local
Las XV Jornadas Iberoamericanas de Financiación Local se desarrollan durante el 4 y 5 de noviembre en la Universidad del CEMA, ubicada en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. El encuentro constituye uno de los principales espacios regionales dedicados al intercambio de experiencias y conocimientos sobre federalismo fiscal y finanzas públicas de los gobiernos subnacionales.
La iniciativa comenzó en 2011 y, desde entonces, tuvo distintas ediciones en ciudades como Toledo, Washington DC, Ciudad de México, Lima, Santiago de Chile y San Pablo.
A lo largo de su trayectoria, las jornadas reunieron a especialistas, investigadores, representantes de organismos internacionales y funcionarios de distintos países. Además, se presentaron más de 150 investigaciones relacionadas con las finanzas públicas y los desafíos de la administración estatal.
La participación de Mendoza permitió exponer las políticas provinciales vinculadas con la administración fiscal, la eficiencia del Estado y la prestación de servicios públicos. Al mismo tiempo, abrió un espacio para intercambiar experiencias con otros distritos y formar parte de una discusión regional sobre cómo fortalecer las capacidades financieras de provincias y municipios, mejorar la utilización de los recursos y acompañar el desarrollo económico de sus comunidades.





