Después de más de 60 años de espera, la escuela N° 2-010 Dr. Nicolás Papernó de San Rafael finalmente inauguró su edificio propio. El nuevo establecimiento fue construido junto a la escuela Isidro Zapata y permitió poner fin a una extensa etapa marcada por el funcionamiento en inmuebles alquilados o prestados.
La inauguración estuvo encabezada por la vicegobernadora de Mendoza, Hebe Casado, y el ministro de Educación, Tadeo García Zalazar, quienes participaron del acto realizado en las nuevas instalaciones de la institución.
La escuela Nicolás Papernó nació a mediados del siglo XX en San Rafael con el objetivo de atender la falta de espacios destinados a la educación especial. Desde entonces, docentes y familias desarrollaron las actividades educativas en diferentes inmuebles, adaptando los ambientes disponibles para poder garantizar las clases y acompañar a los estudiantes, aunque sin contar siempre con las condiciones necesarias para la movilidad y la estimulación.
Con la finalización de la nueva obra, la comunidad educativa accedió a un establecimiento diseñado específicamente para las necesidades de la institución.
Durante el acto, García Zalazar destacó la importancia que tuvo concretar una obra que fue esperada durante seis décadas.
“Más de 60 años se esperaron para que la escuela Papernó tuviera su edificio propio. Hoy es una realidad”, señaló el ministro, quien además indicó que esta inauguración fue la número 20 de la actual gestión provincial.
El funcionario explicó que el Gobierno de Mendoza se propuso alcanzar la inauguración de 33 establecimientos educativos y aseguró que antes de finalizar el año se sumarían otros cinco.
García Zalazar también remarcó que el nuevo edificio significó “una inversión en infraestructura de calidad” y destacó que la construcción se completó en seis meses, al que calificó como un “tiempo récord”. Según explicó, la sede cuenta con las prestaciones necesarias para brindar un adecuado servicio educativo.

El valor de la obra para la Educación Especial
La escuela Nicolás Papernó fue la primera institución de Educación Especial de San Rafael. Desde 1962, la comunidad educativa trabajó sobre la base de la calidad y la inclusión, con especial atención en la eliminación de barreras y en la generación de igualdad de oportunidades.
El acompañamiento de las trayectorias escolares se desarrolló desde una perspectiva centrada en las capacidades de cada estudiante, el respeto y el fortalecimiento de la autonomía.
Durante la inauguración, Hebe Casado resaltó que antes de que concluya la gestión provincial se alcanzarían los 33 establecimientos educativos previstos. La vicegobernadora sostuvo que ese proceso representaba una ampliación de la infraestructura y la generación de espacios más cómodos para que los estudiantes pudieran aprender y desarrollar sus habilidades.
En referencia específica a la escuela Papernó, Casado señaló que el nuevo establecimiento contaba con las condiciones necesarias para responder a las demandas pedagógicas actuales.
“Las características que tiene y cómo ha sido construida, está pensada en cada uno de los detalles, como hemos hecho con otras escuelas en otros lugares de la provincia”, sostuvo la vicegobernadora.

Una inversión de casi $800 millones
La construcción del nuevo complejo educativo requirió una inversión cercana a los $800 millones. Los fondos fueron aportados en su totalidad por el Gobierno provincial y la obra se ejecutó en un plazo de seis meses mediante un sistema modular con características sismorresistentes.
El edificio alcanzó los 510 metros cuadrados cubiertos. La superficie estuvo compuesta por los 340 metros cuadrados contemplados inicialmente en el proyecto y una ampliación posterior de 170 metros cuadrados, incorporada para responder a las necesidades de espacio de la institución.
La nueva sede fue proyectada para recibir a una matrícula superior a los 200 estudiantes activos, contemplando tanto a quienes concurrían a la escuela como a los que formaban parte del Servicio de Apoyo a la Inclusión.


Las características del nuevo edificio
La infraestructura incorporó distintos espacios destinados a acompañar las diferentes etapas y necesidades de los estudiantes.
En el área de atención temprana y psicomotricidad, se dispusieron ambientes equipados para acompañar a bebés desde los 45 días hasta los 3 años. El objetivo fue garantizar la estimulación precoz y un abordaje interdisciplinario que incluyera a las familias.
Para el Nivel Inicial y Primario Especial, se construyeron seis aulas adaptadas, con acondicionamiento térmico, mobiliario acorde y tecnología modular de alta eficiencia. Estos espacios fueron destinados a acompañar las trayectorias educativas desde las salas de 4 años hasta séptimo grado.
El edificio también incorporó áreas comunes, entre ellas un Salón de Usos Múltiples (SUM), dirección, secretaría, cocina completa, comedor, depósito y sanitarios adaptados para personas con discapacidad.
En cuanto a las instalaciones y el equipamiento, el establecimiento quedó conectado a las redes de agua, electricidad, cloacas y gas natural. También se incorporaron artefactos de calefacción, ploteado pedagógico en los muros interiores, luces de emergencia y extintores.


También se realizaron obras en la escuela Isidro Zapata
El proyecto no se concentró exclusivamente en la construcción del nuevo edificio de la escuela Papernó. La intervención contempló además una puesta en valor integral del predio compartido y de la infraestructura cercana.
En la escuela Isidro Zapata se realizaron tareas de mantenimiento general, pintura completa de los muros laterales del edificio existente y reparación integral de las cañerías que se encontraban a la vista.
La obra también incluyó mejoras relacionadas con la accesibilidad y la circulación. Para ello se construyeron veredas de acceso de hormigón, veredines perimetrales, un patio inferior techado y rampas de acceso equipadas con barandas metálicas de seguridad.
En el sector destinado a las actividades deportivas y recreativas se construyó un playón deportivo completo, que incorporó demarcación, mástiles y bebederos.
También se ejecutaron trabajos de saneamiento del terreno y del perímetro. Las tareas incluyeron movimiento de suelos, relleno de pozos absorbentes, erradicación de forestales, limpieza, desforestación y posterior reforestación del predio.
A esto se sumó un nuevo cierre perimetral compuesto por vigas de hormigón, columnas metálicas, alambrado tejido y tela media sombra. El proyecto contempló además un puente, una puerta y nuevos portones de acceso.

El legado del Dr. Nicolás Papernó
El nombre de la institución homenajeó al Dr. Nicolás Papernó, médico y político reconocido por su compromiso social y por su asistencia a sectores vulnerables.
A lo largo de más de 60 promociones, la escuela recibió a generaciones de familias de San Rafael. Abuelos, padres e hijos transitaron por sus aulas, por lo que la inauguración de una sede propia representó también la consolidación del legado de la institución.
Durante el acto estuvo presente Eliana Papernó de Bustelo, hija del homenajeado, quien agradeció la construcción del nuevo edificio y recordó la figura de su padre.
La mujer sostuvo que su padre había permitido a su familia, incluso muchos años después de su fallecimiento, “cosechar los frutos de su vida ejemplar”.
También recordó que su familia buscó colaborar con la institución a lo largo del tiempo, aunque consideró que esos esfuerzos resultaban insuficientes frente a la necesidad concreta de contar con un establecimiento propio.
“Colaborar de alguna manera, pero todo era insuficiente, porque la verdad es que lo que hacía falta era un lugar como este”, expresó.


La emoción de la comunidad educativa
La directora de la escuela, Mariela Taborda, también destacó el significado que tuvo la inauguración para toda la comunidad educativa.
La responsable de la institución afirmó que la nueva sede permitió concretar un sueño que se había mantenido durante años y que fue esperado desde los comienzos de la escuela.
“Cumple un sueño, es algo que se viene deseando, anhelando y esperando, no solamente desde este año, sino desde un inicio”, manifestó Taborda.
La directora valoró además que el nuevo edificio contara con instalaciones adecuadas para desarrollar las tareas vinculadas con la Educación Especial y destacó el trabajo conjunto realizado para acompañar a más de 200 estudiantes.
En ese sentido, reconoció especialmente el acompañamiento de las familias y remarcó el esfuerzo colectivo que permitió sostener la trayectoria de la institución durante todos estos años.
“Hemos sido un equipo”, expresó Taborda al destacar el compromiso de quienes formaron parte de la comunidad educativa.
Con la inauguración de la nueva sede, la escuela Nicolás Papernó dejó atrás más de seis décadas de funcionamiento en espacios alquilados o prestados y pasó a contar con un edificio diseñado para sus necesidades. La obra representó así una respuesta edilicia integral para una institución que desde 1962 trabajó por la inclusión y la igualdad de oportunidades en San Rafael.





