Ante la aparición de algunos casos aislados de varicela en Mendoza, el Ministerio de Salud y Deportes informó que la provincia no atravesaba una situación de alerta ni registraba un brote epidémico. Desde la cartera sanitaria también señalaron que la enfermedad había presentado históricamente una mayor incidencia durante los meses de primavera.
En ese contexto, las autoridades sanitarias recordaron que la vacuna contra la varicela se encontraba disponible de manera gratuita para todas las personas nacidas a partir del 1 de octubre de 2013. Para quienes habían nacido antes de esa fecha, la vacunación debía realizarse a través del sector privado.
La responsable de Inmunizaciones, Iris Aguilar, explicó que los casos detectados correspondían a situaciones puntuales y que, ante la aparición de la enfermedad, no se realizaban acciones de bloqueo.
“Los casos de varicela que han aparecido son situaciones aisladas y específicas. Además, ante la aparición de esta enfermedad no se realizan acciones de bloqueo. Se indica el control médico y el regreso a clases cuando todas las lesiones se han convertido en costras, momento en el que el niño deja de contagiar”, señaló Aguilar.
La funcionaria también indicó que los casos registrados correspondían a personas que habían quedado sin la protección necesaria por no completar el esquema de vacunación. Según explicó, a medida que avanzaba la aplicación de las dos dosis, la incidencia de la varicela disminuía.
En ese sentido, Aguilar destacó que durante los controles pediátricos anuales se verificaba el esquema de vacunación. Cuando el profesional detectaba que un niño nacido después de 2013 no contaba con las dos dosis, recomendaba completar la vacunación con la aplicación de la dosis faltante.
La responsable de Inmunizaciones también se refirió a los casos aislados detectados en chicos de mayor edad. Explicó que se trataba de personas que no habían accedido a la vacunación gratuita porque, antes de 2013, la vacuna no estaba incluida para ellos en el calendario oficial.
“Los casos aislados de la enfermedad se han registrado en chicos de mayor edad que no accedieron a la vacunación gratuita porque, antes de 2013, la vacuna no estaba contemplada para ellos en el calendario. Sus padres tampoco recurrieron al sector privado para vacunarlos”, especificó Aguilar.
Finalmente, la funcionaria resaltó el impacto que había tenido la vacunación sobre la circulación de la enfermedad y sostuvo que la varicela, tal como se la conocía, dejaría de observarse progresivamente.
“La varicela, tal como la conocíamos, va a dejar de verse progresivamente debido al impacto de la vacunación”, afirmó.

Qué es la varicela
Aunque la varicela suele ser considerada una enfermedad benigna durante la infancia, su evolución podía presentar complicaciones. Los cuadros más graves podían registrarse especialmente entre adultos, embarazadas, personas inmunosuprimidas y pacientes con determinadas enfermedades de base.
La primera dosis de la vacuna contra la varicela estaba indicada a los 15 meses de edad, de acuerdo con el Calendario Nacional de Vacunación. La vacuna había sido incorporada a ese calendario en 2015 y se aplicaba de manera gratuita en vacunatorios, centros de salud y hospitales públicos.
Posteriormente, a través de la Resolución Ministerial 3613/2021, el Ministerio de Salud de la Nación había dispuesto la incorporación de una segunda dosis de la vacuna contra el virus de la varicela-zóster al Calendario Nacional de Vacunación.
La medida había comenzado a regir desde enero de 2022 y estaba destinada a niñas y niños de 5 años.
Cuáles eran los síntomas de la varicela
El cuadro de varicela solía comenzar con fiebre y malestar general. Estos síntomas podían aparecer aproximadamente entre 24 y 48 horas antes de que surgieran las vesículas, pequeñas ampollas que contenían líquido.
Las lesiones aparecían en brotes sucesivos, con intervalos que podían extenderse entre 6 y 24 horas, y tenían la posibilidad de afectar distintas partes del cuerpo. Además, provocaban una intensa picazón.
Por lo general, las primeras lesiones aparecían en el cuero cabelludo y luego se extendían hacia el tronco y las extremidades.
Con el paso de los días, las vesículas evolucionaban hasta convertirse en costras. Por ese motivo, se recomendaba evitar el rascado de las lesiones, ya que podía generar sobreinfecciones y otras complicaciones.
Finalmente, las autoridades sanitarias recomendaban que las personas que cursaban varicela permanecieran en sus hogares hasta que todas las ampollas hubieran evolucionado a costras, momento en el que dejaban de contagiar.





