Las promociones, descuentos exclusivos y supuestos reintegros de dinero son utilizados cada vez con mayor frecuencia como parte de maniobras destinadas a engañar a consumidores. Los delincuentes pueden contactar a sus víctimas mediante llamadas telefónicas, mensajes de WhatsApp, SMS o redes sociales, haciéndose pasar por representantes de empresas, bancos, obras sociales u organismos públicos.
El objetivo de estas comunicaciones puede ser obtener información personal o bancaria o lograr que la persona efectúe una transferencia de dinero.
Entre los engaños que aparecen con mayor frecuencia se encuentran las falsas ofertas de descuentos en las tarifas de luz y gas, beneficios dirigidos a jubilados y adultos mayores, supuestas entregas de medicamentos, prestaciones atribuidas de manera fraudulenta a obras sociales y presuntas devoluciones de dinero.
Las comunicaciones pueden incluir enlaces que solicitan completar información personal. En otros casos, los estafadores piden números de tarjetas, claves o códigos de seguridad. También pueden exigir el envío de dinero mediante una transferencia como supuesto requisito para acceder al beneficio ofrecido.
Verificar antes de actuar
Frente a una propuesta inesperada, la recomendación principal es no tomar ninguna decisión de manera inmediata. Si llega una comunicación en la que se ofrece un descuento, un reintegro o alguna prestación, lo aconsejable es cortar el contacto y comprobar la información por cuenta propia.
Para confirmar si la promoción es real, se debe ingresar directamente al sitio web o a la aplicación oficial de la empresa, banco, organismo público u obra social involucrada. También es posible comunicarse utilizando los números de atención oficiales.
En estos casos, no resulta recomendable utilizar enlaces, teléfonos u otros medios de contacto que hayan sido proporcionados dentro de la comunicación sospechosa.
Otro aspecto que debe tenerse en cuenta es que el conocimiento de determinados datos personales no garantiza que quien se comunica pertenezca realmente a una empresa u organismo. Que una persona conozca el nombre, DNI, banco o domicilio de quien recibe el llamado o mensaje no significa que la comunicación sea legítima.
Por eso, ante este tipo de situaciones, no se deben entregar contraseñas, claves bancarias, códigos enviados mediante SMS o WhatsApp, tokens de seguridad, información completa de tarjetas ni claves de home banking.
También se debe evitar permitir el acceso remoto al teléfono celular o a la computadora cuando esa solicitud provenga de una persona que se comunicó de manera inesperada.
La presión para actuar rápidamente constituye otra señal de alerta. Expresiones como “tiene que hacerlo ahora”, “el beneficio vence hoy”, “necesito el código que le acaba de llegar” o “si corta pierde el beneficio” pueden buscar que la persona tome una decisión sin tomarse el tiempo necesario para comprobar la información.
Los adultos mayores pueden encontrarse particularmente expuestos a estas modalidades cuando las falsas propuestas están relacionadas con jubilaciones, medicamentos, servicios públicos, entidades bancarias u obras sociales.
Ante una propuesta que resulte inesperada o poco habitual, se aconseja consultar con un familiar o alguien de confianza y comunicarse directamente con la institución involucrada antes de entregar información o concretar una operación.
Qué hacer ante una posible estafa
Si una persona proporcionó datos bancarios o advierte una operación que no reconoce, debe comunicarse cuanto antes con el banco o la entidad financiera correspondiente para informar lo sucedido.
Cuando corresponda, se recomienda pedir el bloqueo de los instrumentos que puedan haber quedado comprometidos, efectuar el reclamo formal y solicitar un número de gestión o una constancia por escrito.
También es importante conservar toda la documentación vinculada con el episodio. Entre los elementos que pueden resultar útiles se encuentran las capturas de pantalla, los mensajes recibidos, los números telefónicos desde los cuales se realizaron los contactos, los comprobantes de las operaciones y cualquier otra evidencia relacionada con la situación.
Toda esa información puede ser utilizada para realizar la denuncia ante las autoridades competentes. Además, contar con una constancia del reclamo permite dejar registrado que el hecho fue comunicado a la entidad financiera involucrada.
Cómo realizar una denuncia
Los consumidores de Mendoza tienen la posibilidad de efectuar sus denuncias de manera virtual mediante los mecanismos habilitados por Defensa del Consumidor.
Además, existen oficinas de atención en distintos municipios, a las que pueden concurrir las personas que necesiten realizar consultas o recibir asistencia de manera presencial.





