La Policía de Mendoza informó los resultados de los 20 allanamientos realizados en el marco de una investigación destinada a desarticular una organización presuntamente vinculada con la caza furtiva, el abigeato, la faena clandestina y la comercialización posterior de carne sin trazabilidad.



El operativo, llevado adelante por la División Investigaciones Integradas y Leyes Especiales (DIILE), dependiente de la Dirección General de Investigaciones, dejó como resultado siete personas a disposición de la Justicia, entre detenidos y aprehendidos. Entre los involucrados se encuentra uno de los principales investigados, señalado como uno de los responsables de organizar y ejecutar las maniobras relacionadas con la caza ilegal.



Los procedimientos se realizaron en domicilios particulares, puestos y comercios. Como resultado, los efectivos secuestraron rifles calibres 22 y 308, una carabina, escopetas, pistolas calibre 9 milímetros, miras telescópicas y de visión nocturna, binoculares, bípodes y municiones.



Además, durante los allanamientos fueron encontrados siete equipos de comunicación, dispositivos GPS, linternas frontales y otros elementos que, según surge de la investigación, habrían sido utilizados para trasladarse, mantenerse comunicados y desarrollar actividades de caza durante la noche.



La ministra de Seguridad y Justicia, Mercedes Rus, acompañó ayer parte del despliegue junto al fiscal Gabriel Blanco, responsable de la investigación desde la Unidad Fiscal de Delitos contra el Medio Ambiente, contra los Animales y No Especiales. Durante el procedimiento, la funcionaria remarcó la relevancia de haber localizado a uno de los principales investigados y de encontrar los elementos que eran buscados en el marco de la causa.



“El procedimiento viene siendo muy exitoso porque hemos encontrado los elementos que veníamos a buscar y además, se logró localizar a uno de los principales cabecillas de la organización en uno de los domicilios donde se encontraron todas estas armas. Es un resultado muy importante para la investigación”, señaló la ministra.
Una investigación que avanzó sobre toda la cadena
La pesquisa se inició a mediados de 2025 y permitió reconstruir una modalidad que involucraba diferentes etapas y participantes. De acuerdo con las tareas realizadas por los investigadores, las personas involucradas disponían de armas, motocicletas para ingresar a zonas de difícil acceso y camionetas que habrían sido utilizadas posteriormente para el traslado de los animales.
Las tareas investigativas se concentraron principalmente en sectores de la cordillera y el piedemonte, además de distintos puntos del noroeste de Las Heras. El avance de las pesquisas permitió detectar conexiones entre personas relacionadas con la actividad de caza, puestos y establecimientos donde presuntamente se llevaba adelante el procesamiento y la posterior comercialización de la carne.
Uno de los principales aspectos sobre los que avanzó la investigación fue la caza ilegal de guanacos, una especie declarada Monumento Natural Provincial y protegida por la normativa vigente.
En los puestos y domicilios donde se concretaron los allanamientos, los efectivos también encontraron cuchillos y diferentes utensilios destinados al desposte, picadoras de carne, embutidoras manuales, mesones, freezers y ollas. Asimismo, fueron halladas jaulas, trampas y aves cuya tenencia está regulada o directamente prohibida.
Carne bajo análisis y procedimientos en comercios
Uno de los procedimientos tuvo lugar en Uspallata, donde los investigadores encontraron carne congelada que, según una primera evaluación realizada por los profesionales que participaron del operativo, podría corresponder a guanaco. Las muestras serán sometidas a los análisis correspondientes para determinar con precisión su origen.
El despliegue también contó con la participación de especialistas de Bromatología y de la Dirección de Ganadería, quienes intervinieron para realizar las verificaciones necesarias y adoptar las medidas sanitarias correspondientes.
La investigación alcanzó además a una carnicería ubicada dentro de un supermercado del casco céntrico. En ese lugar fueron secuestrados cerca de 100 kilos de carne que presentaban un mal estado de conservación y que también serán sometidos a los análisis correspondientes.
De esta manera, los 20 procedimientos permitieron avanzar sobre distintos puntos del circuito que es investigado, desde la caza ilegal y el robo de animales hasta la faena, el traslado y la posterior comercialización de carne sin trazabilidad.





