El Feliciano Gambarte fue escenario de un nuevo clásico mendocino entre Godoy Cruz y Deportivo Maipú, pero la celebración terminó del lado visitante. El Cruzado protagonizó una remontada agónica y se quedó con el triunfo por 2 a 1, luego de comenzar abajo en el marcador y encontrar el tanto decisivo en el tiempo de descuento.
El encuentro, correspondiente a la fecha 25 de la Primera Nacional, tuvo un desarrollo intenso, con momentos favorables para ambos equipos, mucha disputa en el mediocampo y un desenlace que parecía difícil de imaginar cuando el Tomba dominaba las acciones.
Desde el inicio, Godoy Cruz salió decidido a hacerse dueño del partido. El equipo dirigido por Pablo De Muner buscó aprovechar la localía y consiguió controlar buena parte del juego a partir del trabajo de Poggi y Gil Romero, importantes para recuperar la pelota y darle circulación al conjunto local.
Aunque el Tomba tenía mayor dominio territorial, le costaba transformar esa superioridad en oportunidades claras. La defensa de Maipú, con Paulino, De La Reta y Faggioli atentos sobre Martín Pino, intentaba contener al principal referente ofensivo del equipo mendocino.
Sin embargo, a los 17 minutos apareció nuevamente el goleador tombino.
Francisco Gerometta recibió la pelota sobre el sector derecho, contó con espacio para avanzar y envió un centro bajo hacia el corazón del área. Allí apareció Martín Pino, quien se anticipó a los defensores del Cruzado y definió de primera, cruzado, para establecer el 1-0 para Godoy Cruz.
El tanto desató el festejo en el Gambarte y significó otro aporte importante de Pino, una de las principales cartas ofensivas del Tomba, que alcanzó así su 13° gol con la camiseta de Godoy Cruz.
Después del golpe, Deportivo Maipú intentó adelantarse y asumir un papel más ofensivo. Al conjunto dirigido por Mariano Echeverría le costó encontrar espacios frente a un Godoy Cruz que se mostró firme en defensa.
Con el correr de los minutos, el Cruzado comenzó a acomodarse. Franco Saccone ganó protagonismo por la derecha y, junto con Tomás Silva, empezó a generar algunas aproximaciones sobre el arco defendido por Juan Strumia.
El Tomba, por su parte, mantuvo el control y contó incluso con una oportunidad para ampliar la diferencia. Gerometta sacó un potente remate que pasó muy cerca del travesaño.
En defensa, Vera, Gerometta y Brunet estuvieron atentos para interrumpir los avances visitantes y evitar que las aproximaciones de Maipú se transformaran en situaciones de verdadero peligro.
Godoy Cruz consiguió irse al entretiempo arriba en el marcador, aunque el Cruzado había mostrado una mejoría sobre el cierre de la primera etapa.
En la segunda mitad, Deportivo Maipú salió con otra actitud. El conjunto visitante comenzó a manejar mejor la pelota, adelantó sus líneas y consiguió llevar el juego hacia el campo de Godoy Cruz.
El Tomba ya no tenía el mismo dominio del mediocampo y el clásico se volvió más abierto, con los dos equipos buscando espacios para atacar.
Godoy Cruz también tuvo posibilidades de aumentar la ventaja, pero no logró encontrar la profundidad necesaria para sentenciar el encuentro. Maipú, en cambio, eligió aprovechar los espacios y apostar por las transiciones rápidas.
La fórmula terminó dando resultado.
A los 17 minutos del complemento, una acción rápida terminó con el empate del Cruzado.
Nahuel Galardi sacó rápido ante el pique de Franco Saccone, quien avanzó todo lo que pudo hacia el sector del córner derecho. Desde allí envió un centro que atravesó toda el área y encontró sin marca a Tomás Silva.
El mediocampista de Maipú conectó el envío y sacó un potente remate que venció a Strumia para poner el 1-1.
A partir de ese momento, el partido ingresó en una etapa de máxima tensión. Godoy Cruz intentó recuperar el control y volver a imponer condiciones, mientras que el Cruzado comenzó a confiar en la posibilidad de llevarse algo más que el empate.
El clásico también tuvo un capítulo especial fuera de lo estrictamente futbolístico. Sobre el tramo final, el público de Godoy Cruz comenzó una celebración con bengalas y fuegos artificiales.
La presencia de humo obligó al árbitro a interrumpir el encuentro durante algunos minutos, en un momento en el que todo parecía encaminado hacia el reparto de puntos.
Sin embargo, aquella pausa terminó siendo apenas el anticipo de un desenlace inesperado.
Cuando el empate parecía sellado y el Gambarte ya comenzaba a prepararse para despedir a su equipo con un punto, Deportivo Maipú encontró el golpe definitivo.
Nuevamente Franco Saccone asumió el papel de asistidor. El futbolista envió otro centro y esta vez encontró completamente libre a Juan Gobetto.
El jugador del Cruzado solamente tuvo que empujar la pelota para convertir el 2-1 en tiempo de descuento y desatar la locura del conjunto visitante.
El tanto significó una remontada memorable para Maipú, que había comenzado perdiendo y terminó llevándose los tres puntos en el último suspiro.
La celebración fue completa para el Cruzado, que luego del encuentro debió retirarse del Gambarte escoltado por la policía.
El resultado significó un fuerte golpe para Godoy Cruz, que durante buena parte del partido había conseguido manejar las acciones y terminó perdiendo un encuentro que tenía prácticamente en sus manos.
Para Deportivo Maipú, en cambio, fue un triunfo de enorme valor. El equipo mostró capacidad de reacción, sostuvo la presión en los momentos adversos y encontró en el tramo final la recompensa a su insistencia.
El clásico mendocino volvió a demostrar que los partidos entre el Tomba y el Cruzado pueden definirse hasta el último instante. Esta vez, cuando todo parecía indicar que terminarían igualados, Maipú golpeó dos veces en el complemento y se llevó una victoria por 2-1 que quedará entre las más recordadas de este duelo provincial.
En la próxima jornada, la fecha 26 de la Primera Nacional, Godoy Cruz visitará a Acassuso, mientras que Deportivo Maipú regresará a su estadio para enfrentar a Quilmes, en otro compromiso importante para sus aspiraciones.





