El gobernador Alfredo Cornejo recorrió la construcción del nuevo puente que unirá Luján de Cuyo con Perdriel y participó del inicio de una de las etapas más importantes del proyecto: el montaje de las 66 vigas que conformarán la estructura principal de la futura conexión vial.



La obra, ejecutada con recursos provenientes del Fondo del Resarcimiento, contempla la construcción de un puente de 278 metros de longitud que conectará el carril San Martín con la Ruta Provincial 15, fortaleciendo la vinculación entre la villa cabecera de Luján de Cuyo y los distritos ubicados al sur del departamento.



Durante la visita, el mandatario estuvo acompañado por el ministro de Gobierno, Infraestructura y Desarrollo Territorial, Natalio Mema; la subsecretaria de Infraestructura y Desarrollo Territorial, Marité Badui; y el administrador general de la Dirección Provincial de Vialidad, Osvaldo Romagnoli.



La colocación de las vigas, de varias toneladas cada una, representa uno de los principales hitos de la obra y refleja un ritmo de ejecución superior al previsto. Actualmente, los trabajos presentan un avance del 32,2%, cifra que supera en un 12% lo programado para esta etapa del año.
Una conexión estratégica para el Gran Mendoza
El ministro Natalio Mema aseguró que el nuevo puente sobre el río Mendoza será una infraestructura estratégica para mejorar la conectividad entre los distritos del sur de Luján de Cuyo y el resto del Gran Mendoza, además de generar beneficios concretos para miles de habitantes.
El funcionario explicó que el proyecto forma parte de una planificación destinada a desarrollar obras que transformen la realidad de las comunidades, independientemente del origen de los recursos financieros, con el objetivo de brindar respuestas concretas a las necesidades de la población.
Mema sostuvo que todas las obras que impulsa la Provincia buscan mejorar la calidad de vida de los mendocinos y destacó que esta conexión permitirá integrar de manera más eficiente los distritos del sur de Luján con el área metropolitana.
Asimismo, señaló que el nuevo puente reemplazará las limitaciones operativas que hoy presentan el histórico puente de hierro y el cruce por la Ruta Nacional 40, ofreciendo una alternativa más directa, segura y eficiente para vecinos, trabajadores y transportistas.
Entre los beneficios previstos, remarcó que las líneas de transporte público podrán circular sin necesidad de realizar desvíos por la Ruta 40, lo que reducirá los tiempos de viaje y mejorará el servicio para los usuarios.
También destacó que la nueva infraestructura facilitará el tránsito del transporte de carga, reduciendo costos logísticos para las empresas de la zona, y permitirá una respuesta más rápida de ambulancias, bomberos y demás servicios de emergencia, que actualmente encuentran dificultades para atravesar el antiguo puente.
Finalmente, el ministro expresó que se trata de una inversión de gran importancia para el área metropolitana y manifestó que la expectativa es concluir la obra hacia fines del próximo año, consolidándola como una de las intervenciones viales más relevantes del Gran Mendoza.
Un operativo de alta complejidad para montar las vigas
La subsecretaria de Infraestructura y Desarrollo Territorial, Marité Badui, destacó que la colocación de las vigas constituye una de las instancias más importantes de la construcción del puente.
La funcionaria explicó que el montaje de estas piezas de gran porte demanda una planificación técnica y logística de alta precisión, ya que cada una posee varias toneladas de peso y requiere la utilización de grúas de gran capacidad junto con un operativo especialmente coordinado para garantizar la seguridad y la calidad de los trabajos.
Badui afirmó que el nivel de avance alcanzado demuestra el cumplimiento del cronograma y el compromiso de los equipos técnicos que participan en la ejecución del proyecto.
Además, sostuvo que la nueva infraestructura brindará una conexión más segura, moderna y eficiente entre Luján de Cuyo y Perdriel, formando parte de la estrategia provincial para continuar desarrollando obras que acompañen el crecimiento de Mendoza y mejoren la calidad de vida de la población.
Durante la recorrida también explicó que, una vez concluido el montaje de las vigas, podrán iniciarse las tareas correspondientes a la construcción de la calzada y del resto de la estructura del puente.
En ese contexto, destacó el trabajo coordinado entre los equipos técnicos, las empresas contratistas y los distintos organismos provinciales para cumplir con los plazos previstos y garantizar los estándares de calidad establecidos.
La subsecretaria agregó que el puente integra el plan de infraestructura impulsado por el Gobierno provincial para fortalecer la conectividad vial en distintos puntos de Mendoza, mejorar la seguridad del tránsito, reducir los tiempos de traslado y acompañar el desarrollo urbano y productivo de la región.
Por su parte, el administrador general de la Dirección Provincial de Vialidad, Osvaldo Romagnoli, informó que la obra supera ampliamente las previsiones iniciales.
Según precisó, para esta etapa se esperaba un avance del 20,7%, aunque actualmente ya alcanza el 32,2%.
Estado de la obra y características del nuevo puente
Hasta el momento fueron ejecutados 40 pilotes de 11,4 metros de longitud, de los cuales aproximadamente 10 metros permanecen bajo tierra. Sobre estas estructuras se apoyarán las vigas, posteriormente la prelosa y finalmente el tablero de circulación.
El nuevo puente contará con iluminación LED, señalización vertical, demarcación horizontal, defensas tipo New Jersey en ambos laterales y una calzada de 14 metros de ancho, integrada por dos carriles de circulación de siete metros y banquinas de 3,5 metros a cada lado.
A diferencia del histórico puente construido en 1898, la nueva estructura permitirá la circulación de vehículos particulares, transporte de pasajeros y camiones de gran porte gracias a sus mayores dimensiones y capacidad estructural.
Otro de los beneficios destacados es que la circulación directa de los colectivos permitirá que la Provincia recupere, en un plazo estimado de 15 años, los 10.834 millones de pesos invertidos en la obra, debido al ahorro generado por la eliminación de los recorridos más extensos que actualmente deben realizar las unidades para cruzar el río Mendoza.
La construcción comenzó en noviembre del año pasado luego de la adjudicación mediante licitación pública a una empresa privada. El cronograma prevé que el puente quede finalizado y habilitado para el tránsito en julio del próximo año.
Una vez inaugurada la nueva infraestructura, el histórico puente dejará de utilizarse para la circulación vehicular y será preservado como paso peatonal.





