El Gobierno de Mendoza avanzó en el fortalecimiento de la formación de instructores de bomberos de la Policía provincial mediante una capacitación realizada en conjunto con especialistas de la Policía Federal Argentina. La iniciativa tuvo como objetivo mejorar la preparación operativa ante emergencias, consolidar capacidades locales y avanzar hacia criterios unificados de respuesta en toda la provincia.
El Ministerio de Seguridad y Justicia concluyó el Curso de Formación de Instructores de Bomberos, una propuesta estratégica desarrollada bajo estándares nacionales que buscó reforzar la preparación técnica, pedagógica y operativa del personal que integra el sistema provincial de emergencias.



El acto de cierre se llevó adelante en la Plaza de Armas del Ministerio y fue encabezado por la ministra de Seguridad y Justicia, Mercedes Rus. En ese marco, se entregaron diplomas a los 25 bomberos que finalizaron la capacitación, la cual también prevé extenderse a los cuerpos de bomberos voluntarios de Mendoza.
De la actividad participaron el director provincial de Defensa Civil, Daniel Burrieza; el subdirector ejecutivo de la Agencia Federal de Emergencias, Pedro Ignacio Cabello; y el director de Bomberos, Pablo Mariano.



También estuvieron presentes los instructores responsables del curso: el subinspector Diego Insaurralde, el sargento Mauricio Vanti, el cabo Jorge Alvero y el cabo Luis Chacón.
Durante su discurso, Mercedes Rus destacó el trabajo articulado con los organismos nacionales y valoró el compromiso de los bomberos con la comunidad. “En esta sociedad tan individualista y tan aislada, ustedes son una vidriera escasa de heroísmo, de virtud y de los valores más altos, porque siempre están trabajando a favor de la vida ajena y de la comunidad”, expresó la funcionaria.


La ministra también remarcó la importancia de la labor que desarrollan los bomberos en situaciones críticas y subrayó el nivel de preparación alcanzado por el cuerpo provincial. “Lo que nunca me imaginé es la cantidad de hechos en donde bomberos de la Policía de Mendoza y bomberos voluntarios tienen intervención, y donde esa intervención es muchas veces la diferencia entre la vida y la muerte”, afirmó.
Asimismo, Rus resaltó el reconocimiento realizado por autoridades nacionales hacia el personal mendocino. “Recién me comentaba el subdirector ejecutivo de la Agencia Federal de Emergencias sobre el cuerpo humano y profesional con el que se encontraron en esta instancia de capacitación. Eso, la verdad, es un lujo y un honor”, señaló.
Formación conjunta con organismos nacionales
La capacitación comenzó el 18 de mayo en el Espacio Cultural Julio Le Parc y estuvo encabezada por Daniel Burrieza y Pablo Mariano. Del trayecto formativo participaron efectivos policiales, integrantes de Defensa Civil y cursantes seleccionados especialmente para esta instancia.
El curso fue coordinado de manera conjunta por la Dirección Provincial de Defensa Civil y la Dirección de Bomberos, con la participación de especialistas de la Superintendencia Federal de Bomberos y Protección de Riesgo de la Policía Federal Argentina, en articulación con la Agencia Federal de Emergencias.
La propuesta se desarrolló durante cinco jornadas intensivas, con una carga horaria total de 30 horas destinadas a fortalecer las capacidades de instrucción, unificar criterios de trabajo y consolidar estándares comunes de preparación y respuesta frente a emergencias.
Durante las prácticas y ejercicios, los participantes trabajaron contenidos vinculados al rol del instructor, los procesos de enseñanza y aprendizaje, la planificación de capacitaciones, medidas de seguridad, evaluaciones y prácticas integradoras aplicadas a la formación operativa.
Más profesionalización y coordinación ante emergencias
Desde el Ministerio de Seguridad y Justicia señalaron que esta iniciativa forma parte de las políticas orientadas a profundizar la profesionalización y mejorar la articulación entre los organismos responsables de la gestión de emergencias.
Además, destacaron que este tipo de capacitaciones permite fortalecer la formación de instructores propios, disminuir la dependencia de recursos externos y avanzar hacia una respuesta más eficiente, coordinada y profesional en todo el territorio mendocino.



